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Tramos de Eduardo Bértola:

Notas

[1] Ya el siempre combativo y combatido Juan Carlos Paz y el hostigado pionero Hans-Joachim Koellreutter supieron, cada uno a su manera, qué significó en aquel momento enarbolar el dodecafonismo como forma de rebelión contra el neoclasicismo académico. Hoy queda bien hablar de ambos y defender sus ideas - uno está muerto y el otro se ha convertido en legendario ejemplo de rompedor de esquemas. Algunos de los que tanto los admiran, ¿los hubieran defendido tanto y por los mismos motivos en aquel momento? ¿O les hubieran dado la espalda, por las dudas?
[2] Hard edge como Bértola prefiere denominarlo, asociándolo así claramente
al procedimiento de los plásticos.
[3] Como había ocurrido en Intensidad y altura (1964) del peruano César Bolaños, no sólo la primera obra realizada en el laboratorio de música electroacústica del Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales del Instituto Di Tella de Buenos Aires, sino un paso importante hacia las infinitas combinatorias de lo microfónico con lo electrónico, que en la década de 1950 habían enfrentado a franceses y alemanes en la primerísima etapa de la producción en estudio.
[4] Si bien Bértola se presentó oportunamente al concurso de becas, nunca fue seleccionado, y el "Manuela" se perdió la oportunidad de haber apoyado a uno de los compositores argentinos más significativos de su generación. Desde Córdoba primero y Resistencia después, Bértola pasó a una experiencia europea que lo acercó a estos medios electroacústicos. No obstante, no se apartó más que esporádicamente del trabajo instrumental. Es de regreso de esa experiencia, vivida principalmente en París, que Bértola se radica en Buenos Aires. En esa época surge la idea para Tramos.
[5] Los porteños, digo, porque de ellos (nosotros) fundamentalmente se trata.
[6] De paso, nos enteramos que para las Naciones Unidas Colombia es "un pequeño país".
[7] Puede ser fundamental aquí la lectura de los magníficos textos que sobre este ámbito ha escrito Philip Tagg.
[8] ¿Otra vuelta de tuerca bertoliana - aquí debidamente turistizada para su comercialización masiva como objeto - a la frecuente presencia del cine sueco (especialmente de los filmes de Ingmar Bergman) en las décadas de 1960 y 1970 en Buenos Aires?
[9] "La técnica deja los nuevos medios en las manos del compositor, pero no le libera de la iniciativa ni de la responsabilidad artística del resultado." (Werner Meyer-Eppler: Principios de la música electrónica. En: Revista Musical Chilena, año XIII N° 64, marzo-abril 1959.

 
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